Siento una profunda gratitud por las vidas y los legados de estas verdaderas mayores, las matriarcas cuyas historias adornan estas páginas. Sus narrativas, ricas y variadas, gentiles y feroces a la vez, son una destilación del amor por su gente. Los ejemplos de sus vidas ofrecen una guía en un camino de sanación, de resiliencia y de coraje. En mi idioma, nuestra palabra para las mujeres mayores significa 'Ellas mantienen todo unido'. Somos mejores gracias a su presencia.
– Robin Wall Kimmerer, autora de Braiding Sweetgrass